Cadena de corrupción en la Procuraduría panameña en complicidad con migración del aeropuerto de Tocumen

México, MX, nacional, 7 de enero.- La cadena de corrupción del Consejo de Seguridad integrado por la ex Procuradora Kenia Porcell y el Fiscal Superior, Marcos Mosquera de la Guardia, en complicidad con las autoridades migratorias del Aeropuerto Internacional de Tocumen de Panamá, fueron denunciados abiertamente en televisión nacional por el representante de una importante firma de abogados en trabajar y usurpar funciones con tal de quebrantar psicológicamente a los empresarios mexicanos para ceder y permanecer quietos ante los delitos que les son fabricados en su contra para poder incautarles sus bienes.

En este contexto, el abogado Sergio Morales Puello colocó el dedo en la llaga al exhibir y denunciar en conocida e importante cadena televisiva en Panamá señalando el grave caso de corrupción en que se han visto involucrados la ex Procuradora de Justicia de Panamá, Kenia Porcell y el Fiscal Superior, Marcos Mosquera de la Guardia, quienes confabulados con autoridades de Migración, privaron de su libertad, por más de 36 horas a un empresario mexicano en el Aeropuerto Internacional de Tocumen cuando intentaba ingresar al país donde tiene su estatus de residente permanente.

Dentro de las graves violaciones a los derechos humanos y leyes a los ciudadanos del mismo país de Panamá, Morales Puello dio a conocer los pormenores de este brutal atropello contra el empresario que estuvo detenido e incomunicado en la mencionada terminal aérea junto con un acompañante en calidad de turista por agentes de Aduana y Protección Fronteriza de los Estados Unidos, durante cuatro horas, el inversionista logró contactar con personal de su oficina, sin embargo cuando su abogado llegó al lugar a preguntar por él, se lo negaron; en todo este tiempo fue objeto de vejaciones y tortura psicológica.

Como modo de presión, los abogados solicitaron la copia del pasaje aéreo a las autoridades mexicanas, documento con el cual comprobaron ante la Fiscalía Especializada que opera en la terminal aérea, su llegada a este país por lo que la dependencia no tuvo más remedio que reconocer su detención, cuando Estados Unidos ya lo había entregado a Panamá y pese a las pruebas presentadas no se le permitió ejercer su defensa, cuando tenía sustentada la presunción de inocencia, es decir llevaron a cabo procedimientos anómalos, ya que no hubo ninguna coordinación entre las autoridades de Migración, la Fiscalía y el Consejo de Seguridad, este último, asegura el abogado, tiene metidas las manos negras en el caso.

Al no encontrar delito que perseguir, los funcionarios estadounidenses lo remiten a las autoridades panameñas, que lo retienen por más de 36 horas en un cuarto de interrogación oscuro y frío, donde fue amedrentado. Durante todo este tiempo no tuvo acceso a ningún tipo de servicio, ni alimentos y contra de su voluntad le tomaron fotos y huellas dactilares, siempre en un ambiente hostil y finalmente fue declarado inadmisible y regresado a México, sin fincarle ningún cargo.

Es preciso destacar que el empresario regresaba a Panamá, donde estableció su residencia desde hace tres años, para iniciar la fase de desarrollo de su empresa de soporte tecnológico de apps y juegos en línea en Latinoamérica, tomando en cuenta que Panamá busca posicionarse como un «home digital», lo que le daría una gran ventaja en competencia tecnológica con otros países como Brasil y Chile.

Detrás de estos hechos estarían Kenia Porcell y el Fiscal Superior, Marcos Mosquera, quienes están a punto de enfrentar una nueva demanda por parte del afectado que ya se encuentra en México analizando con su equipo legal las estrategias para interponer en próximas horas su formal denuncia contra las autoridades de este país, por el trato inhumano, la violación de sus derechos y «tortura emocional» que recibió y que le ocasionó quebranto de salud.

Agrega que, aunque la Constitución panameña establece que ninguna persona puede ser retenida por más de 24 horas sin que se le formulen cargos en su contra, su cliente fue detenido de una manera ilegal y arbitraria violentando sus más elementales derechos, orquestado por funcionarios en mención, para su ilegal detención, como represalia a otros casos que el empresario mexicano litiga en la Procuraduría de la ciudad de Panamá, donde Kenia Porcell fue cesada por corrupción. Paralelamente presentarán pruebas que permitan levantar la restricción de entrada a Panamá que tiene el empresario y solicitarán a las autoridades correspondientes tomen cartas de este atropello.

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