Posible tráfico de influencias impide a madre encontrar justicia por presunto abuso sexual de sus hijos en manos del papá biológico

Playa del Carmen, Solidaridad, 13 de noviembre.- A un año y seis meses (mayo 2019) de interponer la denuncia contra su ex esposo, un ginecólogo de la Secretaría Estatal de Salud, por el delito de violencia doméstica y el presunto abuso sexual de dos de sus seis hijos por su propio progenitor, la Fiscalía General del Estado (FGE) le da largas al caso e incluso ha sido judicializada los expedientes pero en su contra, al ser denunciada por robo.

La mujer identificada como Karla Arteaga acudió en manifestación pacífica la mañana de este viernes en las instalaciones de la FGE, a fin de levantar la voz pública y pedir la intervención del gobernador del estado y el fiscal general Oscar Montes de Oca, dijo que legalmente no puedo exhibir el nombre del agresor por temas penales, el padre de sus seis hijos.

Relató que decide separarse del servidor público en mayo de 2019 e interpone una denuncia por violencia doméstica, momento que en uno de sus hijos al verse “protegido” ante el hecho decide confesar que su padre lo abuso sexualmente hace algunos años y levanta el acta por violación, de modo que al regresar a su domicilio se encuentra que las chapas fueron cambiadas, además de ser denunciada por abandono de hogar y sustracción de menores.

Por lo que decide irse a otra propiedad que compraron cuando estaban casados y manda quitar los servicios básicos, que hasta este momento continúan de la misma manera, además de despojarla de una camioneta que le regalo para transportar a sus hijos, decidiendo denunciarla por robo de la unidad.

A pesar de levantar primero las denuncias por violencia familiar, abuso sexual, corrupción de menores y presunto despojo sus expedientes no han prosperado desde hace año y medio en tanto, las abiertas en su contra ya están judicializadas y teme que en cualquier momento pueda ser detenida, desparecida e incluso que sus hijos sean entregados al padre y ponerlos en riesgos, de ahí el clamor por encontrar justicia.

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