AGENCIA SIM / Quintana Roo.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que impuso 25 clausuras temporales totales en 25 polígonos del ejido San Isidro Poniente, en un predio de Cancún y una clausura en un proyecto colindante con la Laguna de Bacalar, en el periodo comprendido del 20 al 29 de octubre pasado.
La dependencia federal agrega que realizó visitas de inspección y seguimiento en distintos puntos de Quintana Roo, donde detectó afectaciones en 331.901 hectáreas de vegetación forestal por actividades de desmonte, apertura de caminos y obras sin contar con las autorizaciones ambientales correspondientes.
La Profepa detalló que en el ejido San Isidro Poniente, ubicado en José María Morelos, la remoción de vegetación forestal suma 25 predios con una superficie afectada de 331.901 hectáreas de selva baja subperennifolia y selva mediana subperennifolia: 304.863 corresponden a 22 polígonos, inspeccionados el 21 de octubre, y 24.94 hectáreas corresponden a otros tres terrenos, inspeccionados el 29 de octubre. Otras 2.098 hectáreas corresponden a un predio ubicado en Cancún.
En ninguno de estos sitios se acreditó contar con la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para realizar el cambio de uso de suelo en terrenos forestales.
De acuerdo con lo manifestado por el Comisariado Ejidal de San Isidro Poniente, las actividades de remoción de vegetación habrían sido realizadas por integrantes de un grupo menonita de la región. Esta información, así como la situación de los derechos ejidales y de usufructo relacionados con los terrenos, será revisada durante el procedimiento administrativo.
Durante una visita de inspección en el Polígono Sur de Cancún, la dependencia detectó la remoción total de vegetación secundaria de selva mediana subperennifolia en una superficie de 20 mil 980 m² , equivalentes a 2.098 hectáreas. Debido a que no se acreditó la autorización federal para realizar el cambio de uso de suelo en terrenos forestales, se impuso la clausura temporal total de las obras y actividades.
En un tercer punto, la Profepa acudió a un predio colindante con la Laguna de Bacalar, en el municipio de Othón P. Blanco, para dar seguimiento al procedimiento administrativo en materia de impacto ambiental relacionado con el proyecto Restaurante Los Rápidos. Como resultado, se impuso la clausura de las obras y actividades del proyecto y colocó los sellos oficiales correspondientes.

